CRITERIOS METODOLÓGICOS
DE LA INICIACIÓN CRISTIANA DE ADULTOS
"EL SEÑOR NOS LLAMA A VIVIR CON ÉL" 1


Dados los múltiples propósitos de la iniciación cristiana y el deseo de que las experiencias y los contenidos sean asimilados por los catequizandos para que puedan aplicarlos en las diversas situaciones que viven como adultos, ninguna estrategia pedagógica puede responder por sí sola a todas estas necesidades. Para la iniciación cristiana de adultos es indispensable una estrategia pedagógica de gran amplitud, multifacética y coordinada. El Ritual de Iniciación Cristiana de Adultos (RICA) considera implícitamente variados métodos pedagógicos para la iniciación cristiana.

En la elaboración del material hemos tenido en cuenta los siguientes criterios metodológicos:

  1. En primer lugar hemos considerado el modo específico en que ocurre el proceso de enseñanza-aprendizaje de los adultos, acentuando especialmente la utilidad de lo que aprenden, vinculándolo con la experiencia de vida acumulada que tienen.
  2. Hemos considerado, además, las diversas situaciones propias de la vida adulta (familia, trabajo, estudios, proyectos de vida, hijos, etc.) de manera que la catequesis propicie la reflexión sobre estos temas y la aplicación de la novedad cristiana en ellos para la transformación personal y social. Para lograr este objetivo el programa contempla un aprendizaje mediado, testimonial, reflexivo, dialógico, para la elaboración de una experiencia de fe en la Iglesia y en el mundo.
  3. Considerando el alto grado de motivación que presentan las personas que se acercan a estos procesos de iniciación, el programa promueve paulatinamente la autogestión del proceso catequístico, particularmente desde el Catecumenado donde se comienzan a delegar en los catecúmenos diversas acciones dentro de los encuentros, con la supervisión y ayuda del catequista. Con esto, hemos querido favorecer también la continuidad del grupo al finalizar la catequesis, en las variadas posibilidades que nos ofrece la vida de la Iglesia.
  4. Para el Catequista se ha diseñado una estrategia de doble propósito: por una parte, capacitarlo para que pueda transmitir adecuadamente la fe de la Iglesia por su mediación, fortaleciendo el conocimiento de los contenidos y el testimonio personal y, por otra, entregarle las herramientas pedagógicas necesarias para hacerlo. Por ello, los encuentros en la versión del Catequista consideran dos apartados: «Preparando el encuentro» y «Desarrollo del encuentro».
  5. En cuanto a la incorporación de los catecúmenos en la vida y misión de la Iglesia, estamos conscientes de que las diversas comunidades eclesiales, especialmente la Parroquia, constituyen los lugares habituales de aprendizaje y maduración para un cristiano. Por eso la participación activa en acciones solidarias, comunitarias, litúrgicas y de anuncio del evangelio, se intencionan gradualmente en el proceso. La enseñanza doctrinal va iluminando y fundamentando la experiencia de estas dimensiones de la vida cristiana en la comunidad y, desde luego, en los ambientes propios de la vida adulta.
  6. Finalmente, buscamos apoyar las iniciativas que surjan de los propios catecúmenos en cuanto a su vinculación con la Iglesia, estimulando la experiencia eclesial como “comunidad de comunidades”. Por ello, hemos incluido dos encuentros anexos en el libro del Catecúmeno al final del itinerario y el recurso al material “El Señor sale a nuestro encuentro y lo seguimos en comunidad”, para facilitar la continuidad de su andadura comunitaria en el seguimiento de Jesús en la Iglesia y al servicio del Reino.

1 Material elaborado por el Instituto Pastoral Apóstol Santiago para la difusión del Programa de Iniciación Cristiana de Adultos “El Señor nos llama a vivir con Él”. Disponible en www.inpas.cl/catecumenado.