JESÚS NOS REVELA EL REINO DE DIOS
(CATECUMENADO)



1. ¿Qué es el Catecumenado?

La palabra Catecumenado significa literalmente “hacer resonar”. Se ha usado en la Iglesia desde antiguo pues expresa el deseo de hacer resonar en los corazones y en las mentes de quienes se incorporan a ella, la vida y las enseñanzas de Jesús, las enseñanzas de la Iglesia y las implicancias del discipulado cristiano, profundizando la conversión inicial, el crecimiento en la fe y la incorporación en la Iglesia.

Por ello en el Catecumenado presentamos los elementos fundamentales de la fe cristiana, mostrando cómo Dios se ha hecho hombre como nosotros en la encarnación de su Hijo Jesucristo (Enc. 10- 12), para anunciar e inaugurar el Reino de Dios (Enc. 13-17). Él nos invita a entrar en esta gozosa experiencia (Enc. 18-20) y expresa su disponibilidad total al Reino como un amor llevado al extremo en su Pasión, Muerte y Resurrección (Enc. 21-23). Esta obra del Señor se prolonga en nosotros gracias al Don Espíritu Santo, quien lleva a plenitud el Reino (Enc. 25-27) y funda la Iglesia para que continúe la misión de Jesús (Enc. 28-30), caminando junto a la humanidad y la creación entera hacia la plenitud de la Vida al final de los tiempos (Enc. 31-32).

En esta etapa esperamos que los catecúmenos, introducidos en las dimensiones esenciales de la vida cristiana, profundicen en su amistad y seguimiento de Jesucristo, en el conocimiento y compromiso con el Reino del Padre y en su incorporación en la vida y misión de la Iglesia, por su testimonio y amor al prójimo.

2. Objetivo de la etapa

Profundizar en la persona y el mensaje de Jesucristo, quien anuncia e inaugura el Reino de Dios, y en los contenidos fundamentales de la fe cristiana, para favorecer que los catecúmenos se inicien a vivir en la fe y en el seguimiento del Señor en la Iglesia, orientando su vida por el proyecto del Reino.

3. Estructura

El Catecumenado consta de 23 encuentros, distribuidos en 7 unidades y contempla cinco celebraciones: Tres “Unciones” (la primera después del encuentro 14, la segunda después del 20 y la tercera al final del encuentro 24), y dos “Entregas”: “Entrega del Padre Nuestro” (después del encuentro 16) y “Entrega del Símbolo de la fe”, con la que culmina la etapa, después del encuentro 32.

En este tiempo se concentra la catequesis fundamental de los Sacramentos de la Iniciación: el Bautismo en el encuentro 16, la Eucaristía en los encuentros 21, 22 y 23, y la Confirmación en el encuentro 25. En todos ellos se incluyen textos complementarios, de carácter doctrinal, para que el catecúmeno profundice en estos Sacramentos.

Particular mención merece el encuentro-jornada 24, donde se hace una síntesis del camino recorrido, profundizando en el misterio del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y su proyecto de salvación para la humanidad.

4. Metodología

Sin descuidar la fraternidad y la confianza trabajadas en la etapa anterior, durante el Catecumenado se desarrollan otros aspectos del caminar comunitario. Con la entrega de la Biblia se estimula el conocimiento y aprecio de la Sagrada Escritura, que se invita a leer directamente desde ella y por ello en los encuentros sólo aparece la cita bíblica y no el texto completo.

Además, se comienza a favorecer progresivamente la autonomía y el liderazgo de los catecúmenos, entregándoles diversas responsabilidades en la realización de los encuentros, según las posibilidades y motivaciones de cada uno.

En la preparación del encuentro, sección “Espacio de aprendizaje”, omitimos ahora la referencia a la lectura del texto bíblico del encuentro y “La Buena Noticia de Jesús”, aunque suponemos su revisión para realizar los ejercicios y preguntas de este apartado.

Los encuentros contemplan las tres grandes secciones de la etapa anterior, dentro de las cuales se desarrollan los cuatro momentos catequísticos: 1. Momento de la experiencia, 2. Momento del anuncio, 3. Momento del compromiso y la misión y 4. Momento de la oración y la alabanza. Sin embargo, se introducen modificaciones en los títulos para incorporar explícitamente los conceptos de “Discipulado” y “Reino de Dios”, elementos importantes en esta etapa.

La estructura de los encuentros queda así:

JESÚS NOS ACOGE. Mantiene el nombre y el objetivo de la etapa anterior, introducir el encuentro, reunir al grupo en torno a Jesús a través de la oración y revisar lo aprendido en el encuentro anterior y lo vivido durante la semana.

JESÚS NOS LLAMA A SER SUS DISCÍPULOS. En la etapa anterior se llamaba “Jesús camina con nosotros”. En este momento desarrollamos el contenido principal del encuentro, partiendo de la vida y experiencias de los catecúmenos para iluminarla luego con la Palabra de Dios, con ayuda de preguntas y actividades, buscando que acojan significativamente en sus vidas lo que Jesús y la Iglesia les van enseñando. Incluye el “Momento de la experiencia” y “Momento del anuncio”.

• CON JESÚS ENTRAMOS EN EL REINO DE LA VIDA. En la etapa anterior se llamaba “Jesús nos acompaña en la vida”. En este momento ayudamos a los catecúmenos a hacer una síntesis de lo que han descubierto y los invitamos a comprometerse con Jesús y con la Iglesia para prolongar en la vida aquello que han aprendido. Incluye el “Momento del compromiso y la misión” y el “Momento de la oración y la alabanza”. Se mantiene y enriquece en el Libro del Catecúmeno la sección “Para crecer en la fe”, que ayuda a los catequizandos a consolidar y profundizar el aprendizaje del encuentro con el apoyo de textos bíblicos, magisteriales y de los santos y santas.