JESÚS NOS ENVÍA EN MISIÓN
(MISTAGOGIA)



1. ¿Qué es la Mistagogia?

La palabra Mistagogia, puede traducirse como “Introducción en los misterios”. Después de conocer a Jesús que anuncia e inaugura el Reino de Dios, contemplar su Pasión, Muerte y Resurrección y haber celebrado los Sacramentos de Iniciación Cristiana, en esta etapa los catequizandos profundizan en el Misterio del Señor, de la Iglesia y en los sacramentos que han celebrado o renovado, tomando mayor conciencia de las implicancias que tiene para su vida como discípulos misioneros del Señor.

Así como el “Peda-gogo” educa a los niños (“paidos”), el “Mista-gogo” educa en el misterio de Jesús y del discipulado misionero en la Iglesia. El mistagogo por excelencia es el Espíritu Santo. Por ello, en este tiempo seguimos confiándonos a su acción para crecer como amigos y discípulos de Jesús.

Este es un momento propicio para afianzar los lazos comunitarios y fortalecer las condiciones para seguir caminando juntos como comunidad cristiana al concluir la catequesis.

En este contexto, este tiempo mistagógico ayudará a profundizar en los sacramentos que han celebrado o renovado y a reconocer que Dios los ha hecho un pueblo de sacerdotes, profetas y servidores por el Bautismo, con una disposición total al Reino (Enc. 38) y los hará ver con mayor claridad los diversos lugares donde Jesús se nos presenta como el amigo, Maestro y Señor que alimenta nuestro peregrinar como sus discípulos misioneros (Enc. 39). El último encuentro es una gran acción de gracias y de alabanza al Señor por todo lo vivido junto a Él y a los hermanos, acogiendo su llamado a vivir como discípulos misioneros, integrándose plenamente en la vida y misión de la Iglesia, al servicio del Reino de Dios (Enc. 40).

2. Objetivo de la etapa

Profundizar en la adhesión personal y comunitaria a la persona de Jesús, ayudando a los catecúmenos a incorporarse plenamente en la vida y misión de la Iglesia, como discípulos misioneros del Señor al servicio del Reino de Dios.

3. Estructura

La Mistagogia contempla, en sentido estricto, 3 encuentros. Pero hemos añadido otros 2 para favorecer la continuidad viviendo en comunidad cristiana. El proceso culmina así con la participación en la Fiesta de Pentecostés. Luego el grupo podrá continuar viviendo el seguimiento de Jesús en comunidad.

4. Metodología

Este tiempo es decisivo para el fortalecimiento de la comunidad, que ha crecido en la fraternidad y la comunión (Koinonía), ha acogido en su vida la Palabra de Dios (Profecía) y ha celebrado al Señor en la Liturgia y la oración (Liturgía). La dimensión del servicio (Diakonía) se ha venido trabajando ya desde el Catecumenado, aunque adquiere en este momento una relevancia mayor como disponibilidad total al Reino, vivido en la Iglesia y en el mundo.

Los encuentros contemplan las tres secciones de la etapa anterior, dentro de las cuales se desarrollan los cuatro momentos catequísticos: 1. Momento de la experiencia, 2. Momento del anuncio, 3. Momento del compromiso y la misión y 4. Momento de la oración y la alabanza.

No obstante, se introducen algunos cambios y actividades para favorecer el objetivo de la etapa:

  • Hemos invertido el momento de la oración inicial y la revisión del camino. El encuentro comienza con la actividad “Compartimos nuestro camino”, donde se profundiza en los sacramentos celebrados y en su significación: Bautismo (Enc. 38), Eucaristía (Enc. 39) y Confirmación (Enc. 40). El encuentro continúa luego con la oración inicial dando lugar al desarrollo temático.
  • Se ha explicitado en la estructura metodológica el método Ver, Juzgar y Actuar: “Jesús nos invita a mirar la vida” (VER), “Jesús nos anuncia el Reino por su Palabra” (JUZGAR), “Nos comprometemos con Jesús en la Iglesia” (ACTUAR).
  • Los encuentros han sido escritos de tal forma que cualquiera de los integrantes del grupo pueda conducirlos, con la compañía y el apoyo del catequista, pues entendemos que es el momento para invitar a seguir viviendo nuestra vida cristiana en comunidad. Por ello, buscamos apoyar las iniciativas que surjan de ellos mismos y les ofrecemos otros dos encuentros y el recurso al material “El Señor sale a nuestra encuentro y lo seguimos en comunidad”, para facilitar la continuidad de su andadura comunitaria en el seguimiento de Jesús en la Iglesia y al servicio del Reino.

Se mantiene en el Libro del Catecúmeno la sección “Para crecer en la fe”.