ITINERARIO
DE LA INICIACIÓN CRISTIANA DE ADULTOS
"EL SEÑOR NOS LLAMA A VIVIR CON ÉL"1


Para la elaboración de las etapas del proceso catequístico “El Señor nos llama a vivir con Él” hemos tenido en cuenta las indicaciones del RICA, el Directorio General de Catequesis, el Magisterio de la Iglesia respecto de las cuestiones doctrinales y los aportes del “Manual de formación de Discípulos misioneros, de inspiración catecumenal”, publicado por la Comisión Nacional de Catequesis el año 2011.

Recogiendo la tradición viva de la Iglesia, el RICA señala las distintas etapas que se suceden en el proceso catecumenal. Son etapas lógicas y pedagógicas que han revelado su eficacia a lo largo de los siglos. Dentro de este marco general, hemos hecho algunas opciones que iremos justificando oportunamente y que se encuentran claramente admitidas por el propio Ritual. 2

El proceso de iniciación cristiana se abre con una pregunta: ¿Qué significa creer? En el trasfondo de esta interrogante se encuentra una de las experiencias más importantes del ser humano: el deseo de Dios latente en todo hombre y mujer. Para acoger esta interrogante, antes iniciar los encuentros catequísticos hemos incorporado un breve subsidio que aborda este tema, con la intención de que sea trabajado previamente por el Catecúmeno (o durante la realización de los primeros encuentros) y recogido por el Catequista. El programa ahondará en esta experiencia humana a lo largo de sus encuentros, profundizando en su sentido a la luz del Misterio de Jesucristo.

El programa contempla 40 encuentros catequísticos, más dos añadidos que buscan favorecer el caminar comunitaria al término del proceso. Los encuentros se han distribuidos en las cuatros etapas del catecumenado, de las cuales ofrecemos a continuación una breve presentación.


1. PRIMERA ETAPA: «Jesús camina con nosotros» (Precatecumenado)

El nombre de esta etapa hace referencia a la siguiente, el Catecumenado. El objetivo central del Precatecumenado es descubrir que Dios se manifiesta en nuestra historia y nos invita a vivirla en Él y con Él. Asume nuestra vida, valorándola y respetándola, para hacerla plena por su acto amoroso de salvación. Por eso el cristianismo enseña que lo humano, mientras más humano es más divino; y mientras más divino, más humano. En el corazón de toda persona late este deseo de Dios a partir del cual puede hacer una opción creyente. El misterio del hombre se esclarece a la luz del Misterio de Cristo 3. En este sentido, la historia humana es sagrada, porque Dios ha querido hacerse presente y actuar en ella, asumiendo incluso la humanidad en la persona de su Hijo Jesucristo. A Dios hay que buscarlo como Aquel que existe y actúa en lo más profundo del ser humano y de su historia.

Así, en medio de este preámbulo de la fe marcado por las búsquedas humanas y su apertura trascendente, anunciamos a Jesucristo que “camina con nosotros”, procurando que las personas experimenten su presencia salvadora y, con la especial ayuda de la Palabra de Dios, descubran que Él es el Camino, la Verdad y la Vida, la clave que les permite comprender su existencia, conocer a Dios Padre y responder a sus preguntas más profundas.

En este tiempo esperamos que brote o se fortalezca en las personas la fe, la conversión inicial y el deseo sincero de caminar junto a Jesús como sus amigos y discípulos. Será como una flor que estaba esperando el rocío de un nuevo amanecer para desplegarse. El Precatecumenado es precisamente este rocío y por ello se propone como objetivo:

Acoger a quienes inician este proceso de iniciación cristiana y profundizar en las búsquedas y experiencias fundamentales de la vida, abriéndolos a la persona de Jesucristo que camina con nosotros, dando sentido a nuestra vida y manifestándonos el amor del Padre que nos invita a la conversión y la adhesión de fe.


2. SEGUNDA ETAPA: «Jesús nos revela el Reino de Dios» (Catecumenado)

La palabra Catecumenado significa literalmente “hacer resonar”. Se ha usado en la Iglesia desde antiguo pues expresa el deseo de hacer resonar en los corazones y en las mentes de quienes se incorporan a ella, la vida y las enseñanzas de Jesús, las enseñanzas
de la Iglesia y las implicancias del discipulado cristiano, profundizando la conversión inicial, el crecimiento en la fe y la incorporación en la Iglesia.

Esta es una etapa centrada en el Reino de Dios como núcleo del evangelio de Jesús. En el mensaje del Reino Jesús nos revela al Dios verdadero, que es Padre de misericordia y de solidaridad con los que se reconocen como “pobres”. Ser cristiano es reconocer y confesar, individual y comunitariamente que Jesucristo es la manifestación histórica plena del Reinado de Dios. En Él, en sus palabras y en el testimonio de su vida, se revela Dios de modo definitivo, como fundamento y sentido último del ser humano y de la historia. Acoger esto en la fe no se reduce a una mera declaración teórica, sino que se verifica en una vida transformada radicalmente por el encuentro con Jesús y su evangelio de la salvación.

El Misterio Pascual es el punto de partida y el centro de la fe cristiana. La Resurrección del Señor significa el triunfo del mensaje del Reino anunciado por Jesús, el triunfo de la vida plena manifestada en Él y en su propuesta de humanidad. Pero ese triunfo no es el del éxito fácil, sino el triunfo que pasa por el abajamiento y la entrega de la propia vida hasta las últimas consecuencias. Con esto queda delineada la espiritualidad propia del cristiano al servicio del Reino de Dios en el mundo.

Por todo lo anterior, esta es la etapa en que el candidato puede y debe dar pasos significativos en la profundización de la amistad que el Señor le ofrece. Este movimiento se simboliza con las “entregas” del Padrenuestro y del Símbolo de la fe o el Credo.

Esperamos que los catecúmenos, introducidos en las dimensiones esenciales de la vida cristiana, profundicen en su amistad y seguimiento de Jesucristo, en el conocimiento y compromiso con el Reino del Padre y en su incorporación en la vida y misión de la Iglesia, por su testimonio y amor al prójimo. El objetivo de esta etapa es:

Profundizar en la persona y el mensaje de Jesucristo, quien anuncia e inaugura el Reino de Dios, y en los contenidos fundamentales de la fe cristiana, para favorecer que los catecúmenos se inicien a vivir en la fe y en el seguimiento del Señor en la Iglesia, orientando su vida por el proyecto del Reino.


3. TERCERA ETAPA: «Jesús nos invita vivir su Misterio Pascual» (Purificación e iluminación)

Esta etapa se ordena ya claramente al acontecimiento de la celebración de los Sacramentos de Iniciación. Vista la perseverancia y la disposición de los catequizandos en su proceso catecumenal, la comunidad eclesial lo invita ahora a una fase de preparación inmediata a dicho acontecimiento, durante la cual acrecientan su deseo de renovarse interiormente, para vivir como sus hijos y discípulos de Jesucristo, que los bendice especialmente con la gracia de los sacramentos.

Dado que lo más importante aquí es la disposición personal a la acción salvadora mediante la recepción de los sacramentos, esta fase se vive en la atmósfera penitencial del Adviento y la Cuaresma. Esta circunstancia tiene un sentido pedagógico: la purificación y la penitencia, en cuanto vinculadas a estos tiempos litúrgicos, nos recuerdan a todos los cristianos que ellas deben ser actitudes permanentes y vitales. Dios nos ha amado gratuitamente y se nos ha revelado de modo definitivo en la persona de Jesucristo. La salvación así manifestada es un don que no podemos merecer de ningún modo; pero la conversión es el mejor modo de manifestar religiosamente la búsqueda y la disposición de nuestra libertad a ser sanada y elevada, para así experimentar la plenitud de la vida que Él nos ofrece.

En este espíritu y en esta perspectiva la etapa culmina en la celebración de los Sacramentos de Iniciación. La gran lección aquí es que la salvación es, sin duda alguna, un don gratuito que, empero requiere necesariamente de la disposición de la libertad humana que se reconoce pecadora y busca con honestidad y verdad la purificación y la penitencia. Los sacramentos, como signos de la salvación, no se merecen, pero de por sí exigen del sujeto un gesto, un signo también concreto y claro, de una sincera disposición a ellos, con sus consecuencias vitales. Por ello, el objetivo de esta etapa es:

Favorecer en los catecúmenos la renovación de la mente y el corazón para que, por la acción del Espíritu Santo que los configura con Cristo y fortalece sus disposiciones personales, puedan participar en la Muerte y Resurrección de Jesús por la celebración o renovación de los Sacramentos de la Iniciación Cristian a y vivir como hijos de Dios en la Iglesia y en el mundo.


4. CUARTA ETAPA: «Jesús nos envía en misión» (Mistagogia)


“Mistagogia” es una palabra griega que significa, literalmente, “introducción a los misterios”. Con esta expresión se quería expresar que, recién sellado el proceso de la fe y la conversión a través del Catecumenado y, sobre todo, mediante la recepción de los Sacramentos de Iniciación, el cristiano está en condiciones de ser admitido por la comunidad al conocimiento más profundo del misterio de la salvación en Jesucristo y de la Iglesia y a un compromiso más profundo y sólido con la misión de los cristianos en el mundo.

Es un tiempo de profundización en la relación con el Señor y en la inserción en la comunidad eclesial, por la participación en los sacramentos, en la oración y en la vida litúrgica en general de la Iglesia, así como en la práctica cristiana y en la misión de la Iglesia en el mundo. La Mistagogia muestra, en definitiva, el sentido fundamental y los componentes básicos de la vida cristiana como parte de una Iglesia inserta en y al servicio del mundo. Así, en esta etapa nos proponemos como objetivo:

Profundizar en la adhesión personal y comunitaria a la persona de Jesús, ayudando a los catecúmenos a incorporarse plenamente en la vida y misión de la Iglesia, como discípulos misioneros del Señor al servicio del Reino de Dios.

A continuación puede verse un cuadro resumen con las etapas y sus actividades:

1 Material elaborado por el Instituto Pastoral Apóstol Santiago para la difusión del Programa de Iniciación Cristiana de Adultos “El Señor nos llama a vivir con Él”. Disponible en www.inpas.cl/catecumenado.

2 Hacemos aquí una presentación global del desarrollo de este programa. Una descripción más detallada de cada etapa puede leerse al inicio de cada una en el libro del Catequista.

3 GS, 2.